Amado por muchos y desconocido para otros, Mario Castañeda es un icono del doblaje mexicano, además de ser director en el estudio “Taller acústico”.
Con casi 30 años de carrera, Castañeda no olvida sus inicios y siempre agradece al público por su admiración y entrega.
Con casi 30 años de carrera, Castañeda no olvida sus inicios y siempre agradece al público por su admiración y entrega.
Proveniente de padres militares, Mario Castañeda Partida es egresado de la carrera de Arte dramático del Instituto Andrés Soler. A pesar de conceder muchas entrevistas, es la primera vez que Mario abre las puertas de su vida detrás del doblaje.
Al recibirme en su lugar de trabajo, Mario Castañeda me dio la bienvenida de manera amable y fue así como colocándonos en un sillón, nos pusimos cómodos para comenzar la charla. Se sabe de más sobre la trayectoria artística, pero su vida privada aún era un misterio para todos sus fans, hasta el día de hoy en que me permite acceder a las puertas de su privacidad.
Con una sonrisa desconcertada, el director comienza a hablar sobre su infancia, la cual recuerda como una etapa feliz y de cierta manera fácil de su vida, o en sus palabras “una infancia normal”. En la cual tuvo acceso a viajes de fin de semana y salidas en familia, aunque también se describe como un niño gordito e hiperexitable de apodo “gorito”. Manteniendo su sonrisa relata que nunca estuvo seguro de lo que quería ser de grande, en esos momentos parecía algo desconocido para él.
De orígenes humildes, sus padres fueron y siguen siendo para él fuente de admiración, con gran emoción relata que sus padres vivían en la miseria, pero que gracias al ejército que les proporcionó estudios y trabajo lograron salir adelante. Por medio del ahorro es que pueden darles los estudios a sus tres hijos, además de que ahora tienen la vida resuelta y eso le resulta muy placentero a Mario.
Con una extraña seriedad alegre me habla de la reacción de sus padres al enterarse de él que quería estudiar arte dramático, indica entonces “pues normal… hubo una corte marcial en mi casa…”. Pero aún así, a sabiendas de que sus padres no estaban de acuerdo con la decisión que tomo, él estaba consciente de que era por su bienestar, de tal suerte que terminó su padre apoyándolo y pagándole la carrera.
Parece tan feliz cuando se le pregunta de su carrera, es simplemente el hecho de que es algo que le gusta y le satisface. Teniendo como un buen recuerdo el examen que le realizó Javier Rojas el director de la escuela debido a una injusta calificación. A pesar de esto su deseo de obtener más y más de este mundo que apenas estaba descubriendo lo llevó a divertirse más y llenarse de gozo interior.
De joven mientras estudiaba su carrera artística, conoció a la que fue su esposa Rommy Mendoza, por la cual es que entró al mundo del doblaje, ya que la acompañaba al Grupo Macías, una empresa de doblaje mexicano, en la que ella se entrenaba para entrar al medio, y es en ese instante en el que él esperó terminar los estudios para entrar en contacto con ese maravilloso mundo.
Inicio de una familia
Tiempo después Rommy y Castañeda se casaron, y el mismo indica: “al principio, cuando no había hijos éramos como dos jóvenes casi adolescentes ganando dinero, y con dinero puedes hacer lo que quieras”, sin embargo después llegaron lo hijos y como en todo trabajo hubo sacrificios, Robín deja de trabajar para dedicarse a los hijos mientras que él, me platica de uno que fue difícil, “de pronto irte temprano y dejarlos dormidos y llegar y encontrarlos dormidos, entonces no estas todo el tiempo que quisieras”.
Un trabajo lleno de emociones.
-¿Qué emociones vivió durante los primeros años de su carrera?
“Pues todo es emocionante, todo es nuevo. Es ir descubriendo, haciéndote un lugar, conocer a las personas que admiras o que has oído toda la vida en televisión, que te vayan dando ese lugar irte ganando su amistad. En el doblaje los primeros cinco años te acuerdas de todo lo que grabaste y con quien lo grabaste, pero ya después de unos cinco años se te empieza a olvidar todo. Se van muriendo los grandes maestros y los amigos. El tiempo del inicio es una maravilla constante porque te va pasando de todo por primera vez”.
-¿Qué lugares ha podido visitar gracias a su trabajo?
“Toda la República Mexicana, de verdad creo que he recorrido toda, desde Tijuana hasta Tapachula, he estado en la mayoría de las ciudades grandes o medianas, o hasta pequeñas y creo que me falta por conocer Uruguay, pero todo lo demás lo conozco”.
Mario Castañeda famoso por doblar la voz del personaje Goku de la serie Dragon Ball Z y a Bruce Willis en la mayoría de sus películas, entre muchos doblajes más, es frecuentemente invitado a convenciones Otakus, aquellas referidas a la animación japonesa, en todos los estados de la república o en el extranjero, sin embargo, él califica así sus experiencias en dichos eventos:
“Es parte de mi trabajo, lo vivo así, no se vive la fama en esos momentos… en las convenciones yo voy a presentarme a trabajar, hay horarios establecidos para la atención de medios, incluso en el momento de estar ahí en el evento, cuando es la firma de autógrafos, de pronto es tan dinámico que es parte del trabajo, no hay tiempo para profundizar con la gente, de estar más tiempo para una pregunta extra…”.
-Respecto a si se considera una persona famosa o no, Mario responde: “Soy famoso sí, por lo que he hecho y por los personajes”.
Reconoce también que las nuevas redes sociales así como el internet les ha dado "cara y a su vez fama a los actores de doblaje”. Y aunque para él la fama nunca fue la razón de dedicarse al doblaje, es algo que valora y agradece de sobremanera.
Al preguntarle con que personaje de los que ha realizado se identifica el responde:
“Me identifico con las partes que tienen que ver con lo que para mí es valioso, yo me considero un buen papá, aunque sé que he sido un mal papá, entonces los personajes que he interpretado que son papas, las partes positivas, me encuentro con ellos, trato de ser una buena persona, trabajador, y entonces lo que se acerca a esta vida que yo considero que es lo que vivo es lo que me identifica con ellos”.
En cuestión a su trabajo como actor de doblaje menciona que los trabajos que más le han llenado son: Los años maravillosos y doblar a Jim Carrey, este último por ser lo que él considera un reto personal, puesto que en sus propias palabras "doblar a Jim Carrey es difícil emocional y físicamente y se va haciendo un placer perverso conseguir cada vez más trabajo más y más difícil"
Asimismo agradece haber tenido la oportunidad de doblar a Goku puesto que le dio algo que no muchos actores de doblaje tienen: “la oportunidad de tener contacto directo con la gente”.
Detrás del personaje
-¿Cómo se definiría como persona?
“Soy un tipo normal, común y corriente, con una voz común y corriente que hace algo que a la gente le da mucha curiosidad, pero que es también un trabajo normal cuando lo ves desde adentro; cuando ves el doblaje desde sus tripas entiendes que es un trabajo como cualquiera, soy una persona muy afortunada porque mi trabajo me ha permitido gozar de esta fama y viajar por toda Latinoamérica…
“…volviendo a tocar el tema de fama creo que ésta es importante y es bonita pero dura un instante y creo que en este negocio es más importante el prestigio que puedas llegar a tener; el prestigio es hacer las cosas bien, no una vez que te da fama, sino una y otra vez, es la gente que cada que tira el penalti mete gol, eso es prestigio en este negocio”.
-¿Cómo es un día de descanso en su vida que es tan ocupada?
Con mucha sorpresa y soltando una carcajada, el director de Taller Acústico me responde: “¡Día de descanso!, pues debe de ser uno de esos días que viajo, porque pues mira, por ejemplo un sábado: tengo una niña de cuatro años y entonces el día de descanso comienza a las siete de la mañana cuando se despierta, entonces para mí es un lujo pensar ay mañana me puedo levantar hasta las ocho de la mañana ¡wow, qué locura!, porque ella se despierta antes y entonces es jugar con ella.
Con mucha sorpresa y soltando una carcajada, el director de Taller Acústico me responde: “¡Día de descanso!, pues debe de ser uno de esos días que viajo, porque pues mira, por ejemplo un sábado: tengo una niña de cuatro años y entonces el día de descanso comienza a las siete de la mañana cuando se despierta, entonces para mí es un lujo pensar ay mañana me puedo levantar hasta las ocho de la mañana ¡wow, qué locura!, porque ella se despierta antes y entonces es jugar con ella.
“Desayunar en familia que casi no tenemos, que ella me enseñe sus cositas que hace, ese momento en el que pasas junto con tu esposa o que están haciendo cosas y que giras un instante y la detienes, le das un beso y vuelves a lo tuyo.
“…pero a veces es de ir a una fiesta infantil, entonces esta idea de tirarme no, ya no existe. El descanso es romper la rutina y estar con la familia, gozar a tu pareja y a mi niña chiquita, es lo valioso de esos días de descanso”.
Por último, me cuenta con cierta incertidumbre sobre su futuro en el campo laboral y personal: “Es que curioso mi trabajo porque sucede más bien en el instante, nunca sabes lo que va a llegar, que vas a hacer; vienen por ahí algunas películas de Disney creo que para marzo próximo, viene Oz, la película del mago de Oz, Planes, que es después de Cars, viene el Llanero Solitario entonces seguramente una de esas tendré la oportunidad de dirigir.
“Actualmente grabo en series como True Blood, Boardwalk Empire, estoy dirigiendo Ultron la serie animada que surgió de la película, hay una serie de Disney que estoy dirigiendo también, grabo en una serie nueva que se llama Elementary que tiene que ver con Sherlock Holmes, así que mis planes a futuro es que sigan, que siga habiendo trabajo más de lo mismo por así decirlo, siempre igual pero siempre diferente.
“En algún momento voy a dejar el doblaje, no sé si buscaré hacer algo en televisión, tal vez o en teatro… acercar a reportarme hacer un caminito desde cero”.
Sin duda alguna la vida detrás de cada personaje es distinta y Mario Castañeda es un ejemplo de que si tú haces lo que realmente te gusta el éxito es algo que llega por sí solo.
Tal vez la noticia de su abandono en el campo del doblaje entristezca a sus fans, pero sin duda es solo un pequeño paso para renacer con éxito en algún otro medio artístico.
